Hay muchos tipos de cáncer y sus causas son diferentes. Hay factores internos sobre los que no se puede influir, como la genética o la edad, y factores externos, como la dieta y el estilo de vida. Descubra cómo influye la alimentación en el desarrollo del cáncer y qué alimentos debe evitar.
Lo que comemos afecta a nuestra salud. Algunos alimentos son beneficiosos para el organismo, mientras que otros aumentan el riesgo de desarrollar determinadas enfermedades. El cáncer no es una excepción. Algunos alimentos provocan aumento de peso o diabetes de tipo 2, enfermedades que también aumentan las probabilidades de padecer cáncer. Otros contienen carcinógenos, sustancias peligrosas que provocan cáncer.
Por supuesto, la alimentación no es ni mucho menos la única causa, pero no se puede ignorar por completo. Hemos averiguado qué alimentos se consideran más peligrosos que otros en términos de cáncer.
1. Carnes rojas. La OMS advierte que el consumo excesivo de carnes rojas y en conserva puede estar asociado a un mayor riesgo de contraer cáncer colorrectal. Además de hipertensión, colesterol y numerosas enfermedades cardiovasculares. Es mejor optar por carnes magras como el pollo o el pavo o buscar proteínas de origen vegetal como la soja. Recuerda que la carne roja ha sido clasificada como Grupo 2A.
Es decir, probablemente cancerígena para los seres humanos en base a la evidencia limitada procedente de estudios epidemiológicos que muestran una asociación positiva entre el consumo de la misma y el desarrollo de cáncer colorrectal
Procesados. Se trata de la carne transformada a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado, u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación. La mayoría de las carnes procesadas contienen carne de cerdo o carne de res, pero también pueden contener otras carnes rojas, aves, menudencias o subproductos cárnicos tales como la sangre.
En esta categoría encajan las salchichas, conservas, embutidos o carne en lata. Es habitual que contengan sustancias nocivas como edulcorantes, conservantes y colorantes artificiales, que son perjudiciales para la salud y se relacionan con el cáncer colorrectal, de estómago o de hígado.
2. Fritos. Si sometes constantemente a los alimentos a elevadas temperaturas producirás una sustancia cancerígena denominada acrilamida. No frías siempre y opta por variantes como al vapor, comida cocida o en todo caso, al horno o a la plancha, además de productos frescos y crudos como los de origen vegetal, preferiblemente de proximidad y de temporada.
3. Azúcares refinados. Está asociado al aumento de las células tumorales, o lo que es lo mismo, el azúcar es el alimento preferido del cáncer. Por otro lado, carece de propiedades nutricionales, tan solo se trata de calorías vacías, y su consumo está vinculado a problemas como la depresión, los infartos, la diabetes y enfermedades cardíacas.
4. Alimentos Carbonizados. La comida carbonizada genera moléculas perjudiciales que estimulan el crecimiento de las células cancerígenas. La asparagina, un aminoácido presente en las proteínas, al calentarse a altas temperaturas en presencia de determinados azúcares y carbohidratos se transforma en acrilamida, la mentada sustancia cancerígena. Así que ya sabes, si puedes evitar la comida quemada, muchísimo mejor.
